El Consejo de Gobierno ha aprobado este martes el proyecto de Ley de
Creación del Parque Natural de los Valles Occidentales del Pirineo
aragonés, que se convertiría en el cuarto de la Comunidad
Autónoma y el primero aprobado desde hace 12 años. El
proyecto prevé un parque natural de 27.073 hectáreas,
a las que hay que sumar 7.335 de zona periférica de protección.
Con la creación
de este parque natural, se garantiza la conservación y desarrollo
sostenible de esta amplia zona pirenaica; ya que fomentará el
desarrollo sostenible en las poblaciones del área del plan y
su entorno próximo, así como las actividades económicas
compatibles con la conservación de los recursos que puedan suponer
creación de empleo y una mejora de la calidad de vida de las
poblaciones.
El proyecto de
Ley reconoce el área de influencia socioeconómica del
Parque Natural de los Valles Occidentales, integrada por el conjunto
de los términos municipales donde se encuentra ubicado el espacio
natural y su zona periférica de protección, que incluye
los términos municipales de Ansó, valle de Echo, Aragüés
del Puerto, Aísa y Borau, y las mancomunidades forestales de
Aragüés-Jasa y Ansó-Fago.
El nuevo parque
natural lleva, además, implícito el reconocimiento de
dos espacios protegidos dentro del propio parque y supone un aumento
muy importante de la superficie protegida en Aragón. Si
nos referimos a los núcleos de protección, estamos hablando
de un tercio de incremento de la superficie protegida. Y, si incorporamos
las zonas de protección, prácticamente estamos hablando
de que se duplicaría la superficie protegida por figuras de protección
de la legislación aragonesa, no de la Red Natural 2000,
ha explicado el consejero de Medio Ambiente, Alfredo Boné.
La Ley garantiza
la participación institucional y social del territorio mediante
la creación de un amplio órgano consultivo y de participación
social que tendrá como objeto colaborar en la gestión
del parque natural. En el Patronato, estarán representados, además
de varios departamentos del Gobierno de Aragón, todos los ayuntamientos
del área de influencia, las dos mancomunidades forestales, la
comarca de La Jacetania, la Confederación Hidrográfica
del Ebro, organizaciones de conservación de la naturaleza, la
Federación Aragonesa de Montañismo, la Universidad de
Zaragoza, el Instituto Pirenaico de Ecología de Jaca, el Consejo
Superior de Investigaciones Científicas, el Consejo de Protección
de la Naturaleza de Aragón, propietarios privados, organizaciones
y ganaderas, asociaciones de carácter socioeconómico e
Instituto Aragonés de Antropología.
Con la tramitación
parlamentaria de esta Ley se finaliza el largo proceso de participación
social e institucional abierto mediante el Decreto 203/1997, por el
que se inició el procedimiento de aprobación del Plan
de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN). Este documento
fue aprobado definitivamente por el Decreto 51/2006, el 21 de febrero.
Boné ha mostrado su deseo de que las Cortes de Aragón
puedan tramitarlo para que sea aprobado en esta legislatura.
Grandes valores
El Parque Natural
de los Valles Occidentales está situado al noroeste de la Comunidad
Autónoma de Aragón, colindando al norte con Francia y
al oeste con la Comunidad Foral de Navarra. Todo su ámbito se
incluye en la comarca de La Jacetania. El parque abarca una importante
extensión, que incluye en su zona más septentrional al
Pirineo Axial, que constituye el eje central de la cordillera, y, más
hacia el sur, a las Sierras Interiores, donde se incluyen espacios tales
como la vertiente norte de Sierra Bernera, el Castillo d´Acher,
Acherito, Aguas Tuertas y el Ibón dEstanés, los
picos Bisaurín, Aspe, Mesa de los Tres Reyes, Peña Forca
y Ezcaurri, así como cañones encajados abiertos por los
ríos, como la Foz de Boca del Infierno en el Valle de Echo.
Faunísticamente,
el ámbito del parque natural cuenta con una gran riqueza en cuanto
a diversidad de especies y a su importancia ecológica. Destaca
también la presencia de tres especies calificadas en peligro
de extinción, como son el oso, el quebrantahuesos y el pico dorsiblanco.
Existen otras siete especies sensibles a la alteración de su
hábitat, que son la nutria, la bermejuela, el aguilucho pálido,
el milano real, el urogallo o la rana pirenaica. Hay presencia de otras
nueve especies calificadas como vulnerables y una especie calificada
de interés especial.
Desde un punto
de vista florístico, existen dos zonas calificadas como enclaves
de interés botánico, con una alta diversidad florística.
Los macizos de Peña Forca, Petraficha y la Mesa de los Tres Reyes
constituyen el primero de ellos. El segundo de ellos se sitúa
en los macizos de Aspe y Bisaurín, llegando hasta el macizo de
Collarada, ya fuera de los límites del parque natural propuesto.
Destacan los pastos alpinos y subalpinos, por albergar la mayor parte
de las plantas consideradas raras, así como gran parte de los
endemismos pirenaicos localizados dentro del parque. Igualmente, deben
destacarse las masas forestales, por su gran valor biológico,
de pino negro, haya y abeto.
Existen igualmente
otras especies incluidas en el Catálogo de Especies Amenazadas
de Aragón. Entre ellas destaca, por su condición de especie
en peligro de extinción, Buxbaumia viridis, y por su calificación
de especie sensible a la alteración de su hábitat, Arctostaphylos
alpinus. Por otro lado, existe presencia de otras seis especies calificadas
como vulnerables y nueve calificadas de interés especial.
Cuarto parque
natural de Aragón
La declaración
del espacio como Parque Natural supondrá su incorporación
a la Red Natural de Aragón, de conformidad con lo dispuesto en
el artículo 1 de la Ley 8/2004, de 20 de diciembre, de medidas
urgentes en materia de medio ambiente. De esta manera, el Parque Natural
de Los Valles Occidentales se suma a los de Moncayo,
Sierra
y Cañones de Guara y Posets-Maladeta.
De esta forma,
se configura, tal como ha señalado el consejero de Medio Ambiente,
Alfredo Boné, toda una red de protección en el cinturón
del Pirineo, de tal modo que, si nos ubicamos en la franja
pirenaica, tendríamos, en la parte oriental, el Parque Natural
de Posets-Maladeta, que abarcan prácticamente comarca y media;
a continuación, en la siguiente comarca, la del Sobrarbe, tendríamos
el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, con la reserva de la biosfera
(Ordesa-Vignemale), y nos quedaba pendiente la parte occidental, que
es la que ahora se protege con esta figura.
Moncayo fue declarado
como Sitio Natural de Interés Nacional el 20 de julio de 1927
y reclasificado como Parque Natural de la Dehesa de Moncayo en 1978.
Veinte años más tarde fue de nuevo reclasificado y ampliado
a 9.848 hectáreas por el Decreto 73/1998.
El Parque de la
Sierra y Cañones de Guara fue declarado por la Ley 14/1990 de
27 de diciembre, y reclasificado a la categoría de Parque Natural
por la Ley 6/1998 de 18 de mayo, de Espacios Naturales Protegidos de
Aragón. Se extiende por 47.453 hectáreas, a los que se
suman 33.286 de zona periférica de protección. El último
catalogado fue el Parque Natural de Posets- Maladeta, declarado en 1994
y reclasificado en 1998. Su extensión es de 33.267 hectáreas.
Los parques naturales,
definidos en el artículo 10 de la Ley 6/1998, de 19 de mayo,
de Espacios Naturales Protegidos de Aragón, son espacios naturales
de relativa extensión, poco transformados por la explotación
u ocupación humana, que, en razón a la belleza de sus
paisajes, la representatividad de sus ecosistemas o la singularidad
de su flora, de su fauna o de sus formaciones geomorfológicas,
poseen unos valores ecológicos, estéticos, educativos
y científicos cuya conservación merece una atención
preferente, en los que la existencia del hombre y sus actividades son
compatibles con el proceso dinámico de la naturaleza a través
de un uso equilibrado y sostenible de los recursos.
Source
: Aragon
Digital du 19 septembre 2006