En cinco preguntas : Un proyecto innovador para el medio rural asturiano
Las ayudas para
que el ganadero conserve su entorno se limitan a las razas de carne
l Medio Rural quiere ampliarlas a los productores de leche
Las ayudas públicas
para favorecer que los ganaderos asturianos mantengan su papel como
conservadores del entorno natural, los denominados «jardineros
del paisaje», nacen escasas y excluyen a los productores del sector
lácteo.
El llamado «contrato
de explotación» fue un proyecto anunciado el 7 de agosto
de 2005 por el presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces,
en el día del campo de UCA, celebrado ese año en Cabañaquinta
(Aller). El objetivo de ese plan lanzado hace cuatro años es
firmar un contrato entre la Administración y el ganadero por
el cual los habitantes del medio rural se comprometen a mantener, a
cambio de ayudas públicas, el manejo y cuidado tradicional de
su entorno natural, lo que se presenta como garantía de conservación
del paisaje de praderías y freno a la extensión del matorral.
Tras casi cuatro
años de espera, el Gobierno del Principado comenzará a
pagar estas ayudas en unas semanas. El Principado pagará, pero
los fondos, que no han resultado suficientes para atender todas las
peticiones, llegan directamente del Ministerio de Medio Ambiente y Rural,
sin participación de la Administración regional.
El proyecto fue
anunciado por el Presidente como apoyo a un modelo de explotación
que amparase las producciones de la marca de calidad Ternera Asturiana
y ha tenido que superar una larga carrera de obstáculos hasta
llegar a los prados de la región. El documento inicial tuvo que
modificarse por exigencias de la Unión Europea. Finalmente, el
programa pudo ser financiado con cargo a las medidas de apoyo a las
razas autóctonas impulsado por el Ministerio de Medio Rural para
todas las comunidades autónomas.
Los ganaderos de
carne tendrán ayudas, pero los de leche de momento no recibirán
dinero por conservar el entorno. El consejero de Medio Rural, Aurelio
Martín, de IU, defiende la ampliación de los contratos
al sector lácteo para que también se beneficien de estas
ayudas 2.500 ganaderos en la región, ya que sigue siendo el primero
en la generación de riqueza agraria en Asturias.
Martín es
consciente de que en el año de la crisis y los recortes, no será
fácil sacar su propuesta adelante.
La partida consignada,
algo superior al millón de euros, llega directamente de las partidas
del Ministerio que dirige la gallega Elena Espinosa. Aunque en las bases
de la convocatoria se especificaba que el millón de euros sería
ampliable en función del número de solicitudes y de los
créditos habilitados por la Administración central, de
momento los ganaderos deberán conformarse con lo que se ha puesto
sobre la mesa. El objetivo de las ayudas es fomentar la producción
de razas autóctonas con los sistemas de utilización racional
de los recursos naturales para obtener productos de calidad y para la
mejora de la cabaña ganadera. El plazo para la solicitud de las
ayudas finalizó el pasado 30 de abril. El programa, con una duración
de hasta cinco años, consiste básicamente en una relación
contractual entre el Principado y los ganaderos productores que voluntariamente
decidan adherirse. En la concesión de las ayudas tienen prioridad
las razas de protección especial.
Según las
condiciones de la concesión de estas ayudas, el dueño
de una Asturiana de los Valles cobrará 100 euros; el propietario
de una Asturiana de la Montaña, asturcón, cabra bermeya,
oveya xalda, gochu celta o pita pinta percibe 130 euros.
Los beneficiarios
podrán ser personas físicas o jurídicas y titulares
de explotaciones ganaderas registradas que apuesten por un tipo de producción
orientada a la conservación y mejora del medio ambiente y del
entorno natural, así como a la protección de la raza ganadera
autóctona.
También
se valorará que el titular cumpla adecuadamente con las tareas
de higiene y bienestar animal; que garantice una sanidad animal adecuada
y una alimentación del ganado basada en recursos naturales; que
disponga de una superficie territorial suficiente generadora de los
recursos naturales necesarios para la producción ganadera a que
se destina, y que se comprometa con el Principado a cumplir estos requisitos
durante al menos cinco años.
Cada ganadería
podrá cobrar un máximo de 6.000 euros. Si la explotación
está incluida en la Indicación Geográfica Protegida
Ternera de Asturias o en el Sistema de Producción Ecológica,
las cuantías se incrementan un 20 por ciento.
Además,
el beneficiario podrá recibir una mayor cuantía, de hasta
el 60 por ciento por animal reproductor, si los terneros son cebados
y sacrificados en la misma ganadería, así como si están
certificados según las normas de Ternera Asturiana y de Producción
Ecológica. Los contratos se inscriben en la filosofía
de la Política Agraria Comunitaria destinada a impulsar estrategias
para la conservación de los paisajes y el patrimonio cultural.
1. ¿Qué
son los contratos territoriales de explotación?
Son «matrimonios
de conveniencia» entre los ganaderos y el Gobierno. El concepto
nació en Francia hace más de 20 años para pagar
ayudas a los campesinos por conservar y preservar el entorno en el que
desarrollan sus actividades. Santiago Menéndez de Luarca, subsecretario
del Ministerio de Medio Ambiente y ex consejero de Medio Rural, fue
pionero en hablar de ellos en Asturias. El asturiano Jaime Izquierdo,
asesor de la ministra Elena Espinosa, los considera vitales para conservar
los territorios rurales en la región.
2. ¿Qué
requisitos deben cumplir las ganaderías?
El Ministerio de
Agricultura, en un decreto de diciembre de 2007, señala, entre
los requisitos, que al menos un 10% de las reses deben estar inscritas
en los libros genealógicos gestionados por asociaciones oficiales
de criadores. En el vacuno asturiano, las asociaciones son Aseava, Asturiana
de los Valles y Aseamo para Asturiana de la Montaña o casina.
3. ¿Qué
es un sistema de producción sostenible?
La fórmula
abarca desde un sistema de producción vinculado al uso de suelo
-ganadería extensiva- a una adecuada gestión de los residuos,
consumo de agua racional y un uso eficiente de la energía. Además,
se valora de un modo especial la conservación de elementos propios
de cada zona. En Asturias uno de estos elementos son los hórreos.
4. ¿Cómo
debe gestionarse la ganadería?
Los ganaderos deberán
asistir a cursos de formación en los casos en que sea necesario.
Están excluidos los que cuenten con algún tipo de titulación
académica en materia agrícola. Las reses deben recibir
una alimentación natural.
5. ¿Quién
controla el cumplimiento del contrato?
El Principado «vigilará»
estrechamente a los ganaderos que reciban las ayudas. Cada año
debe enviar al Ministerio informes en los que se detalle el grado de
cumplimiento de los contratos.
Autor
: María José Iglesias
Source : La
Nueva Espana, Jueves 12 de marzo de 2009